Cuando iniciamos nuestro proyecto en 2012 sabíamos que solo una solución tecnológica muy avanzada sería capaz de dar solución a los retos que nos proponíamos. Además, éramos conscientes que en el mercado no existía, ni existe ninguna solución capaz de lanzar una señal de aviso antes de una crisis de epilepsia. Solo dedicando importantes recursos a I+D en diferentes áreas: diseño de hardware, inteligencia artificial, aplicaciones móviles capaces de integrar algoritmos que trabajen en tiempo real y un largo etcétera seríamos capaces de dar respuesta al problema de que una crisis de epilepsia se produzca sin previo aviso.

Para una startup como nosotros, solo la implicación de diferentes agentes tanto públicos como privados, hace posible la obtención de estos recursos. Y aunque muchas veces el acceso a estos fondos sea altamente competitivo, sin la ayuda de estos programas sería imposible que proyectos como el nuestro sean capaces de convertirse en una realidad que cumplan con su función: dar respuesta a problemas reales de las personas.

Por ese motivo queremos agradecer a la Comisión Europea y su programa SME Instrument Horizon 2020, al Ministerio de Ciencia e Innovación a través de su programa Retos Colaboración, a ENISA y a diferentes inversores privados, como Ship2B, el hecho de haber confiado en nuestro proyecto.

Por nuestra parte, seguimos trabajando de manara muy intensa para que todo la inversión en I+D tenga un retorno real. La obtención reciente del marcado CE como dispositivo médico nos permite iniciar en breve la comercialización de nuestra solución. De esta manera podemos afirmar que todo el esfuerzo realizado hasta ahora ya es una realidad y que estamos a punto de cumplir uno de nuestros principales objetivos: poner a disposición de las personas con epilepsia una solución que mejore su calidad de vida.

Por todo ello, gracias de parte de todo el equipo de MJN.

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