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Hace ya un mes que volvimos a la rutina diaria. Vuelta al trabajo, a levantarse pronto, y para los más pequeños, vuelta a las aulas.

El colegio es una parte crucial de la vida de los niños, pero también es uno de los entornos que más inseguridad genera a los padres y familia de un niño con crisis convulsivas.

Para garantizar la seguridad del niño y que su aprendizaje no se vea afectado, es esencial hablar con sus docentes y la dirección del centro. Es importante averiguar hasta qué punto están acostumbrados a tratar con alumnos con epilepsia, además de facilitarles datos de contacto e instrucciones sobre qué hacer en caso de crisis y cómo administrar la medicación.

Es aconsejable participar en excursiones y actividades extraescolares, pues le ayudarán a integrarse con el grupo

Los profesores deben ser capaces de reconocer los signos previos de una crisis para así poder reaccionar de la manera más rápida y eficiente.

Hay que tener en cuenta,  también, las particularidades de cada caso. Si se tratase de epilepsia fotogénica, entre un 2% y 5% del total, hay que asegurarse que los proyectores, ordenadores o pizarras electrónicas no tengan patrones centelleantes, intermitentes o de alto contraste.

Siempre y cuando se tomen las precauciones necesarias, es aconsejable que el niño participe en excursiones y actividades extraescolares, pues le ayudarán a integrarse con el grupo y mantenerse activo.

Finalmente, remarcar que sería un error mantener a los niños que padecen epilepsia en un ambiente aislado. Aquellos que conviven con la enfermedad ya afrontan más dificultades de integración social, sobretodo en edad adolescente, ya que para evitar riesgos su participación en actividades puede verse limitada. Además, existe todavía un arraigado estigma en nuestra cultura con consecuencias directas sobre la enfermedad.

No hay que olvidar que de jóvenes a todos nos gustaba jugar, mojarnos en los charcos y curiosear por los alrededores, por esto es deber de toda la sociedad dar visibilidad a la epilepsia para que se normalice y se comprenda mejor reduciendo el rechazo social al que se expone y permitiendo mejor calidad de vida a los jóvenes que la padecen. Puedes ayudar haciendo difusión de este artículo, ¡compártelo!

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